Laura / 29 noviembre 2019

¿Cómo contabilizar el renting de un coche?

Cómo contabilizar el renting de un coche

El renting es un contrato de arrendamiento a largo plazo que se firma por un periodo máximo de cinco años para poder disponer de un vehículo, a cambio del pago de una cuota fija mensual en la que van incluidos conceptos como el mantenimiento, el seguro, el cambio de neumáticos y otros servicios por parte de la empresa.

Aunque los particulares están empezando a recurrir al renting, las empresas y los autónomos encuentran ventajas especiales como el hecho de que el IVA de la cuota es desgravable.

Al ser un concepto que está remontando en los últimos tiempos y de una manera muy rápida, es normal que puedan surgir dudas acerca de cómo contabilizar el renting de un coche. Sigue leyendo porque te lo vamos a explicar todo con la mayor claridad posible.

¿En qué tipo de asiento contable se refleja un renting?

El renting se considera un arrendamiento operativo o arrendamiento empresarial, ya que se trata de un alquiler y no hay que confundirlo con el contrato de leasing, que sería un arrendamiento financiero, ya que la opción de compra está asegurada.

Por tanto, al tratarse el renting de un arrendamiento, en el contrato no se transfiere la propiedad del bien, esto significa que el coche no es de tu propiedad y, por lo tanto, no es amortizable. Lo tienes que reflejar en la contabilidad como un alquiler más, es decir, un gasto contable.

Contabilizar la factura de renting del coche es una gestión muy sencilla de reflejar en los libros contables, eso sí, siempre que sepas que tu contrato es de renting y no de leasing, momento en el que la contabilidad cambiaría al existir una opción de compra cuyo precio se ve afectado por el pago de las cuotas.

De hecho es muy importante que te asegures si estás ante un contrato de renting o un contrato de leasing ya que, como decíamos más arriba, el tratamiento contable es muy diferente, por lo tanto, se refleja de otra forma el movimiento en la contabilidad y afectaría de otra forma al estado de tus libros de cuentas.

El asiento contable del renting del coche sería como sigue:

CUENTATÍTULOCONCEPTODEBEHABER
621Arrendamientos y cánonesContabilización del gasto por alquileresxxx
472IVAContabilización del gasto por alquileresxxx
410Acreedores por prestación de serviciosContabilización del gasto por alquileres
xxx

¿Cómo afecta a mi balance el renting?

El renting aparecerá en el balance de tu empresa como un gasto de arrendamiento sin más y no aparecerá como deuda, caso contrario al del leasing al tratarse de cuotas que se descuentan del precio final del coche.

Por ello, es una opción muy cómoda para profesionales y empresas también en el campo económico, ya que no supone ninguna alteración a la hora de contabilizar el renting del coche.

El coche, al tratarse de un bien alquilado, no queda registrado en el inmovilizado de la empresa porque no está considerado como una inversión. Por ello, la empresa gana una gran libertad de movimientos respecto a la liquidez.

Al no tener que hacer un balance de deuda, no te tendrás que preocupar por los activos y, las gestiones para contabilizar el renting del coche en los libros de cuentas serán mínimas.

Sin embargo, se espera que en el futuro la cuenta contable del renting del coche tenga que contabilizarse siempre y de forma obligatoria, lo que se traduce en que el renting ya no podrá ser reflejado sólo como un gasto más. 

¿Puedo desgravarme el gasto de un coche de renting?

Sí, de hecho una de las principales ventajas que tiene el renting para los autónomos y las empresas es que el IVA de la cuota fija mensual se puede desgravar, ya que el coche no es un bien sino un arrendamiento.

Para poder deducir el renting como gasto en el IRPF debe estar sujeto a la actividad económica que realices, ya sea como autónomo o como empresa. Es decir, debe estar demostrado que estás utilizando el coche para tu negocio y no para uso personal. 

Lo mismo ocurre con el IVA. La cuota fija mensual es 100% deducible siempre y cuando el coche se esté empleando para trabajar ya que, en origen, el renting surgió para favorecer el uso de vehículos a los autónomos y las empresas.

Es posible que seas objeto de una inspección para comprobar esto último pero como existe una presunción de afectación del 50%, los inspectores se pueden limitar a permitir que desgraves la mitad de la cuota. Esto es así siempre y cuando no uses el coche para el trabajo y Hacienda lo descubriera.

Para demostrar que el coche se utiliza con fines empresariales bastaría con hacer ver que permanece en el garaje los fines de semana y en épocas vacacionales o que tiene el logo de la empresa serigrafiado, por ejemplo. 

Si eres autónomo o tienes una empresa, el renting te proporciona algunas ventajas fiscales que se suman a las ventajas que tiene ya el renting de por sí. Ahora ya tienes más motivos para dejar a un lado la compra de un coche y pasarte al renting.