Ruben / 20 noviembre 2019

Diferencia entre renting y leasing de vehículos

Las empresas y consumidores que buscan renovar su coche o flota de vehículos y buscan alternativas a la compra de un coche, es posible que se hayan topado más de una vez con estos dos términos, ya sea por boca de amigos, en los concesionarios o navegando por Internet. 

En ocasiones, los límites entre ambas modalidades de alquiler a largo plazo de vehículos son difusos o no se comprenden bien, y por eso estás dudando sobre cuál de las dos es la mejor para ti.

Como decíamos, tanto el renting como el leasing consisten en alquilar un vehículo nuevo a largo plazo, aunque cada caso tiene sus características que son las que marcan las diferencias entre ambas.

Vamos a explicarte en qué consiste cada una de estas modalidades para que veas con claridad la diferencia entre leasing y renting de coches.

Renting de coches al detalle

El renting de vehículos consiste en el alquiler de un coche nuevo durante un período de uno a cinco años, por lo general. La cuota fija mensual incluye servicios como el seguro, el mantenimiento, la matriculación, el impuesto de circulación o el cambio de neumáticos.

Una vez que finaliza el contrato de renting, devuelves el coche y puedes firmar un nuevo acuerdo por otro vehículo. Según la empresa, en ocasiones te permiten prorrogar el contrato un año más si quieres seguir conduciendo el mismo vehículo. Además, según la empresa también es posible la compra del vehículo al finalizar el contrato.

El renting de coches está disponible tanto para particulares como para autónomos y empresas; estos últimos, además, tienen ventajas fiscales. Las empresas se pueden desgravar el IVA de la cuota al no considerarse el coche como un bien ya que pertenece al concesionario. 

Para los particulares no existen este tipo de beneficios.

Leasing, un paso más allá del renting

Si has preguntado a alguien cercano qué es el leasing, es probable que te hayan dicho que se trata de un alquiler a largo plazo de un coche y no te hayan dado más detalles. 

Pues bien, el detalle más importante y que lo diferencia del renting es que, una vez finalizado el contrato de alquiler, tienes asegurada la opción de compra del vehículo, pero no se incluyen los servicios de mantenimiento, reparación, seguro e impuestos que se incluyen en la cuota de renting.

El contrato de leasing tiene una duración de dos a seis años y puede ser ejecutado para acciones que tengan relación con la actividad económica de quien firma el contrato. Este es el motivo por el que muchas empresas adquieren su flota de vehículos mediante esta modalidad, ya que supone un gran ahorro de dinero, sin mencionar las ventajas fiscales.

Una vez que finaliza el acuerdo de leasing, puedes adquirir el vehículo por el valor residual del mismo, es decir, que al precio del coche se le descuentan las cuotas que has estado pagando mientras lo has tenido en alquiler.

En el caso de no comprar el coche, puedes prorrogar el contrato para seguir usando el vehículo que conduces ahora mismo o renovar el contrato, pero eligiendo un coche diferente.

Renting o leasing, ¿qué te conviene a ti?

Una vez que ya conoces las particularidades de cada modalidad, debes elegir entre leasing o renting. 

Hay un factor que resulta determinante y es que, aunque el leasing está disponible para empresas, autónomos y particulares, en este último caso no es rentable, por lo que, si estás en esta situación es mejor optar por el renting.

Para autónomos y empresas, la decisión se basa en especial en si vas a querer comprar el coche una vez que finalice el alquiler. Si es tu intención, deberías escoger el leasing, pues es en el contrato se contempla la posibilidad de compra, así que las cuotas que has estado pagando se descontarán del precio final del coche.

Si no estás convencido de querer comprar o sabes con certeza que no vas a hacerlo porque tienes otros planes como, por ejemplo, analizar la posibilidad de cambiar a un vehículo de mejores características si cambia tu situación económica, tu mejor opción es el renting.

El renting también es tu opción si eres una persona a la que le gusta cambiar de coche de forma habitual. Es la mejor manera de estrenar vehículo cada pocos años sin tener que estar haciendo trámites y gestiones, ya que el concesionario o la empresa de renting se encargan de todo.

Por último y hablando de factores económicos, las cuotas de renting suelen ser algo más altas que las de leasing pero debes tener en cuenta que esto es porque incluye servicios como el seguro, el mantenimiento y los impuestos de circulación y matriculación, es decir, gastos que tendrás que pagar también aunque elijas el leasing. Solo cambia la distribución de los mismos.

Además, mientras que el renting se considera una operación de arrendamiento, el leasing es una operación financiera. Como consecuencia, debe existir la presencia de una entidad bancaria, mientras que si decides firmar un contrato de renting no es necesario.

¿Ya estás listo para tomar tu decisión? Contáctanos si tienes alguna duda.

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