Eva / 20 junio 2020

¿Qué determina la autonomía de un coche eléctrico?

La autonomía de un coche eléctrico es uno de los factores fundamentales que cualquier cliente interesado en pasarse a la conducción ECO tiene en cuenta. Dicho de otra forma, se tiene en cuenta cuánta distancia puede recorrer un coche eléctrico con una sola carga de batería. Precisamente, esto es una de las principales dudas que asaltan a los conductores, el de si van a poder ir y venir al trabajo con una sola carga o cada cuanto tiempo hay que cargar el coche.

A día de hoy, la autonomía sigue siendo una de las mayores dudas que crea en los conductores a la hora de adquirir un coche eléctrico. Aunque cada vez se va incrementando más la duración de las baterías. Un coche eléctrico, en función del modelo y del tipo de batería, puede tener una autonomía entre 613 km y 212 km. Pero, ¿cómo se determina la autonomía de un coche eléctrico?

Cómo se mide la autonomía de un coche eléctrico

Cuando se indica la autonomía con la que cuenta un vehículo eléctrico, hay que considerar en qué condiciones y qué ciclo de homologación se ha tomado como referente para determinar la autonomía del coche. 

Ciclo NCDE

Cabe señalar que existen varios ciclos diferentes, consumos y autonomías. En general, se suele tener presente la autonomía homologada en Europa, en el ciclo NCDE. Este varía en función de los países.

Este tipo de prueba de consumo y de emisiones se realiza a puerta cerrada en una nave. Esto quiere decir que no se realiza ni en pista ni en carretera, sino sobre unos rodillos. Estos giran en función de 22 niveles de resistencia al giro, simulando la aerodinámica y masa de cada vehículo. La prueba se efectúa a una temperatura de entre 20 y 30 grados centígrados, en llano y sin viento.

Dentro del vehículo está únicamente el conductor. No hay carga, y los elementos que pueden consumir electricidad como los faros, la luneta térmica, la radio o el aire acondicionado están apagados. En total, la prueba dura algo más de veinte minutos, en los que se toman como referencia el inicio de arranque de motor, recorrido de 11 km a una velocidad media de unos 33,6 km/h sobre rodillo.

Esta prueba de consumo de homologación europea consta de dos partes. La primera sirve de referencia para el consumo urbano. Para lo cual se recorren cerca de 4 kilómetros a una media de 18,35 km/h. En la segunda parte,  el recorrido es de casi 7 kilómetros a una velocidad de unos 62 km/h, con el fin de recabar el dato de consumo extra-urbano del vehículo.

No obstante, esta medición del ciclo NCDE no es real, ya que en estas pruebas se arranca muy suave. Algunos fabricantes recurren a pequeños trucos, como el aumento de inflado de los neumáticos o el uso de neumáticos de baja resistencia a la rodadura.

Ciclo WLTP

Desde 2017, entró en vigor el ciclo de homologación de consumo WLTP (Worldwide Harmonised Light Test Procedure). Esta nueva homologación nació con el objetivo de unificar la medición de los consumos de coches, incluidos los eléctricos, a nivel mundial. Se trata de una prueba con unas mediciones mucho más estrictas y a una mayor velocidad. De ahí que también la autonomía sea mucho más cercana a la cifra real.

Factores que influyen en la autonomía de un coche eléctrico

En el consumo real, la mayor o menor duración de un coche eléctrico dependerá de factores como:

  • La temperatura ambiente: con temperaturas bajas aumenta la resistencia interna de la batería. Esto es debido a la disminución de la difusión iónica en el electrolito y a la ralentización de las reacciones químicas en la batería. Esta es la razón por la que en países con temperaturas muy frías, los coches eléctricos incorporan un sistema de calefacción para la batería.
  • La calefacción: si está encendida, esta consume la energía acumulada en la batería, lo que se traduce en una menor autonomía del motor.  Por eso, se suele recomendar emplear los asiento calefactables, en lugar de la calefacción, en aquellos trayectos cortos.
  • El aire acondicionado: para que el interior del vehículo no esté tan caluroso, se suele encender el aire acondicionado. Esto se traduce en un gran consumo de batería y una reducción de la autonomía del coche eléctrico.
  • La forma de conducir: las aceleraciones y frenadas bruscas incrementan el consumo y disminuyen la autonomía. Para una mayor autonomía, se recomienda realizar una conducción eficiente, previsora y suave.
  • La velocidad: a mayor velocidad se incrementa el consumo y, por tanto, la autonomía es menor. Es por ello que casi todos los fabricantes limitan la velocidad máxima de sus vehículos con el fin de evitar descargas demasiado rápidas.
  • Circular por la ciudad: aquí el consumo es más bajo porque se aprovecha la frenada regenerativa de la batería. Esto hace que la autonomía sea similar a lo que indica la homologación. En cambio en autopista la autonomía es menor, ya que se circula a más velocidad.
  • Neumáticos: estos también son responsables del consumo de un coche. Aquellos que son estrechos y altos, con mayor presión, menor resistencia a la rodadura y mejor aerodinámica son los que menos consumen. Es por ello que hay modelos exclusivos de neumáticos para coches eléctricos. No en vano, el consumo de un vehículo eléctrico recae en un 26% en los neumáticos.

En el catálogo de Renting Finders contamos con una oferta variada de coches eléctricos. Puedes consultar la autonomía de cada uno de los vehículos eléctricos que tenemos disponibles. Si tienes cualquier tipo de consulta, no dudes en contactarnos.

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