Laura / 2 abril 2021

¿Qué hago si se rompe la correa de distribución de mi coche? Ruidos y síntomas

Por lo general, no sabemos qué hacer si se rompe la correa de distribución. Más grave todavía, desconocemos lo caro que nos saldría actuar incorrectamente ante este probable evento en un coche con mucho kilometraje.

Pero si tienes presente el mantenimiento del coche para prevenir estas situaciones y prestas atención a las siguientes observaciones y recomendaciones, podrás deducir la falla de la correa y ahorrarte una costosa reparación del motor.

Recuerda que conducir un coche de renting es garantía de disfrutar de las ventajas de un vehículo nuevo en perfectas condiciones y con todos los gastos de mantenimiento, revisiones, reparaciones, ITV y distintas coberturas incluidos en la cuota mensual fija. Podrás despreocuparte de este tipo de eventualidades, y además contarás con el servicio de asistencia en carretera 24h.

¿Qué función cumple la correa de distribución?

La correa de distribución es una pieza mecánica importante en los coches de gasolina o diésel. La correa es más común en estos últimos que en los de gasolina. También hay vehículos provistos con una cadena con la misma función.

Su función es mantener la sincronización del movimiento de los pistones y las válvulas, accionadas por el árbol de levas. Cuando se desgasta o daña, pierde capacidad de coordinar las partes del motor y genera señales de alerta.

¿Cómo reconocer las fallas de la correa?

Cada conductor conoce su vehículo, así que lo primero es mantenerte atento a los ruidos inusuales. No resulta provechoso ignorarlos, sino que debes hacerles caso y actuar cuanto antes para evitar daños que deriven en gastos mayores.

Veamos a continuación las diversas señales que son indicios de que algo no está en orden con la correa. Frente a estos signos inusuales del coche lo conveniente es la prudencia y actuar rápido para prevenir daños graves.

El ruido de tic-tac es mala señal

Si percibes que el motor del coche suena parecido a un tic-tac, es momento para detener la marcha. Si vas en la carretera, toma las precauciones para hacerte a un lado y abrir el capó para realizar una inspección rápida.

Debes prestar atención a las partes calientes del coche pero, sobre todo, debes identificar si la correa presenta deterioro, deshilachado o rotura. Si detectas cualquiera de estos indicios, es crucial detener el coche, parar la marcha inmediatamente y llamar a la grúa para evitar perjuicios al motor.

Si te arriesgas a continuar la marcha, en pocos segundos se estropearán partes esenciales del motor que chocarán entre sí. En tal caso, las reparaciones serán mucho más caras que el coste del remolque de la grúa.

El coche no arranca, la segunda mala señal

Cuando realizas el ritual cotidiano de encender el coche y la ignición responde pero el motor no arranca, hay que revisarlo. El paso de electricidad excluye la batería, el alternador y el motor de arranque como causas de la falla.

Nuevamente debemos fijarnos atentamente en la correa de la distribución para ver si presenta desgarros o rotura. De ser así, el motor principal no responde porque la correa no le transmite la energía del motor de arranque.

En este caso, hay que seguir el protocolo establecido y no insistir en la idea de mover el coche. Más bien, debe aprovecharse que está aparcado para llamar a un especialista que determine el origen de la falla, o a una grúa.

Tercera señal: el testigo del coche nos advierte

La tecnología de los testigos del coche nos permite prevenir que los desperfectos o fallas leves se transformen en daños graves. Tal es el caso del testigo que advierte de un fallo del motor. La luz nos avisa para detenernos y revisar que todo está en orden.

Por lo general, la luz amarilla advierte de diferentes problemas del motor y por ese motivo no debe desestimarse. Lo conveniente es detenerse con precaución y verificar el estado de la correa de distribución.

Para el caso de advertencia sobre la correa suele activarse uno o más códigos. Ello se debe a que tanto el cigüeñal como el árbol de levas se ven afectados por los desperfectos de la correa.

Entre los muchos problemas, la luz puede indicar claramente la presencia de un problema dentro del motor. Si el problema es la correa de distribución, la luz de advertencia normalmente mostrará uno o más códigos.

Si te encuentras frente a una advertencia de este tipo, prevé el fallo del árbol de levas o del cigüeñal. Recordemos que del buen desempeño de la correa depende la sincronización de estas partes fundamentales para la movilidad.

El ruido inquietante que advierte del cuarto síntoma de una correa de distribución rota

Un claro indicio de posible daño en la correa de distribución es el ruido crepitante del motor. En este caso la respuesta debe ser inmediata, aunque realizada con precaución sin movimientos bruscos. Si estás en movimiento, para el coche y apaga el motor.

Cuando la correa de distribución está muy desgastada o rota, se pierde la sincronización de los cilindros con sus respectivas válvulas del motor. El resultado del deterioro es el movimiento no sincronizado de los engranajes, que provoca graves daños.

La pérdida de potencia del coche en movimiento

Muchos conductores se sorprenden cuando el coche en movimiento pierde potencia de forma súbita. Además de ser realmente preocupante, asustando a más de uno, esto un indicador claro de que la correa de distribución está muy comprometida.

Hay que mantener la calma en estos episodios y pensar que la correa de distribución es como una pieza de caucho reforzado con polímeros y componentes metálicos en su estructura. Se deteriora debido a la fatiga por un uso prolongado en trabajo exigente.

De ahí que puedan romperse algunos dientes de la correa de distribución que acoplan los engranajes y los hacen girar sincronizados. Este daño hace perder la sincronización requerida y causar daños mayores en el motor.

¿Por qué con un coche de renting no sufrirás este percance?

Las correas de distribución soportan alta tensión y elevadas temperaturas por la exigente demanda propia del funcionamiento del motor y la fricción. Por eso tiene una vida útil estimada entre los 60.000 y los 160.000 kilómetros.

El parámetro establecido para cambiar la correa de distribución está entre los 5 y 7 años. Lo que quiere decir que los coches con mucho kilometraje deben estar sujetos a supervisión estricta después del quinto año.Con un coche de renting tienes pocas probabilidades de sufrir un incidente con la correa de distribución. Nuestra oferta de coches de renting no superan los cuatro años de antigüedad. Además, cuentan con seguro a todo riesgo sin franquicia y asistencia en carretera.

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