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Elevalunas

El dispositivo mecánico o eléctrico encargado de regular la subida y bajada de los cristales de las ventanillas del coche recibe el nombre de elevalunas. También se le conoce como elevavidrios, levantacristales, levantavidrios, alzacristales o alzavidrios.

¿Cuál es la utilidad de los elevalunas?

Aunque parezca extraño, los elevalunas no siempre formaron parte de los automóviles, los primeros coches tenían ventanillas fijas o desmontables y por lo general, en la parte frontal. Más tarde, se agregaron las ventanillas laterales. Los siguientes avances fueron las ventanillas deslizables y las plegables, más económicas e impermeables.

La incorporación de las ventanillas laterales surgió para brindarles a los pasajeros mayor protección contra la intemperie. Dada la variabilidad de las condiciones del clima, se requirió de una mayor versatilidad para ajustar la altura de los cristales así como para abrir o cerrar las ventanillas completamente. En consecuencia, los elevalunas resultaron ser la respuesta para mejorar el confort dentro de los coches.

En 1928 Max Brose fabricó el regulador elevalunas de tipo manual, mientras que el eléctrico fue incorporado en 1941 en los vehículos Lincoln.

Tipos de elevalunas

Podemos hablar  de dos tipos de elevalunas:

  • Elevalunas manuales: provistos de una manilla, a través de un sistema de muelles o de tijera gradúan la elevación o descenso del cristal de la ventanilla. Este tipo es el menos común en la actualidad, debido a que su uso se limita a unos pocos modelos de bajo coste o a la versión más sencilla.
  • Elevalunas eléctricos: generalmente son accionados por un botón que envía la información a un dispositivo que activa el motor para realizar la operación deseada de subir o bajar el cristal mediante un engranaje helicoidal. Muchos modelos de coches incluyen un panel de mandos para que el conductor controle los dispositivos de las cuatro ventanillas. De esta manera, puede desactivar los controles para las ventanillas traseras, para que los niños no las puedan bajar. Por otra parte, respondiendo a regulaciones internacionales, los elevalunas eléctricos están dotados de sensores para detectar objetos que bloqueen el cierre del cristal. Estos mecanismos están destinados a evitar daños, por ejemplo evitar pillar la mano o el brazo de un niño.

En un futuro muy cercano, los avances de la tecnología digital harán que desaparezcan los botones y se tenga el control desde las pantallas táctiles y los controles por comandos de voz.

¿Problemas con el elevalunas eléctrico?

Los problemas que generalmente presentan estos sistemas reguladores son los siguientes:

  • Los cristales no responden a los mandos de subir o bajar de los botones.
  • Los cristales producen sonidos inusuales cuando se activa el sistema.
  • La ventanilla se cae hacia un costado.
  • El cierre de la ventanilla es muy lento o incompleto.

Podemos realizar dos acciones de verificación básica:

  • Revisar que los botones de bloqueo para niños no estén activados.
  • Inspeccionar si el sistema no obedece solamente al botón del pasajero o si, por el contrario, funciona desde el control de mando del conductor.

Descartadas estas dos opciones, podemos verificar otras posibles causas del mal funcionamiento del mecanismo, como:

  • Fusible fundido: cuando no funciona ninguno de los elevalunas, podemos entender que es un problema del respectivo fusible.
  • Interruptor dañado: al desmontar el panel de la puerta, podemos ver un daño o deterioro en los cables o contactos.
  • Motor de la ventana dañado: requiere revisión de un experto.
  • Regulador defectuoso: el mecanismo requiere revisión de un experto.