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Entrada

Una entrada es un primer pago que se realiza a la hora de comprar algunos bienes como un electrodoméstico, un piso o un coche. Sirve como garantía al vendedor de que la compra se va a hacer efectiva, y de que el comprador no va a echarse para atrás en el último momento. 

Este primer pago o depósito se descuenta del precio final de compra del bien que se está vendiendo. No existe una cantidad fijada. Suele ser el vendedor el que propone el porcentaje del precio que cobrará por adelantado como seguro de que la venta se va a realizar.

El pago de la entrada en ocasiones es un impedimento para quienes quieren comprar un coche o una casa, porque no disponen de esa cantidad de dinero o no pueden permitírselo ahorrar.

Además, algunas veces se incluye una cláusula en el contrato por la cual el coste de la entrada no se devuelve en el caso de que el comprador decida no seguir adelante con el proceso.

Olvídate de las entradas con el renting

El renting es un alquiler a largo plazo, y no una modalidad de compraventa de coches. Por eso mismo, ninguna empresa de renting o, al menos, casi ninguna te va a pedir que pagues un adelanto como entrada del coche.

El hecho de que en este servicio de alquiler de coches no sea necesario pagar una entrada, y que puedas escoger la cuota fija mensual que mejor se adapte a tu situación económica, ha favorecido que en los últimos años tanto empresas como autónomos y particulares se hayan decantado por la opción de un contrato de renting en vez de por la compra de un coche nuevo.

De hecho en el renting de coches no solo no hay que pagar una entrada, sino que tampoco existe la circunstancia de una última cuota mucho más elevada que las demás. Con el renting todas las cuotas de alquiler del vehículo son iguales y no hay sorpresas durante toda la duración del contrato de renting.

Esto favorece la contabilidad de cualquier persona o entidad que se decanta por este servicio de renting, ya sean empresas, autónomos o particulares, suponiendo también menos preocupaciones, ya que el contrato de renting del coche suele incluir servicios como el mantenimiento del vehículo, el seguro y la ITV.

Además, con el renting puedes elegir el vehículo que más se adapte a tus necesidades entre una amplia oferta de coches, tratándose siempre de un coche nuevo de fábrica y nunca de segunda mano.

Sin embargo, sí que existe la posibilidad de realizar una aportación inicial para que las cuotas de renting del vehículo sean más baratas. Es decir, que si tienes algún dinero ahorrado puedes negociar con la empresa de renting para hacer una entrada y reducir cuotas futuras.

La diferencia de esta aportación con una entrada es que, en lugar de servir de descuento del precio final porque en este caso no estás comprando un coche, actúa como método para abaratar la cuota fija mensual calculada por la empresa de renting o concesionario.

Y por supuesto existe otra diferencia bastante importante: esta aportación es voluntaria. Mientras que el pago de la entrada de un coche es un requisito que forma parte de la compraventa del bien de turno.

Las empresas de renting y los concesionarios tienen los suficientes mecanismos como para no arriesgarse ni salir perdiendo por el hecho de no solicitar una entrada como seguro del proceso de alquiler del coche.

Para empezar, el cálculo de la cuota fija mensual se compensa con los servicios que ofrece la propia empresa de renting. Por eso no es necesario pagar una entrada ya que todo va incluido en la cuota periódica.Además, las penalizaciones por cancelación anticipada del contrato les aseguran a las empresas de renting que no tendrán pérdidas en caso de incumplimiento