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Correa de distribución

La correa de distribución de los coches es el elemento que sincroniza la rotación del cigüeñal y el árbol de levas en un motor de combustión. Su misión es cerrar y abrir las válvulas del motor en el momento propicio, durante el proceso de admisión y escape de cada uno de los cilindros del vehículo. La correa de distribución, al igual que otros elementos del coche, tienen un ciclo de vida útil, lo que significa que necesitan ser sustituidos con el paso del tiempo según los kilómetros que ha realizado el motor.

Este cambio no solo puede deberse al desgaste por el uso, sino también por rotura de la correa de distribución, que es una de las averías más frecuentes en los vehículos. Es posible que pueda romperse de repente, pero normalmente se puede prever por algún ruido raro o algún comportamiento atípico del coche. Si se realiza un mantenimiento adecuado del coche, es muy difícil que la correa se rompa repentinamente.

No todos los modelos de coche llevan correa de distribución, algunos cuenta con una correa fuerte dentada denominada cadena de distribución. Este sistema es más fiable, pero eso no quiere decir que no se desgaste. Las marcas suelen aconsejar cambiarla pasados los 200.000 km.

¿Cada cuánto hay que cambiar la correa de distribución del coche?

Dependiendo del tipo de fabricante, la recomendación sobre el kilometraje máximo que ha de recorrer el coche antes de cambiar la correa puede variar. Normalmente, suele estar entre 60.000 y 160.000 kilómetros aproximadamente. Si el uso del vehículo es para circular por zonas urbanas a diario, se deberá reducir este kilometraje en un 20%, ya que aunque no se realicen tantos kilómetros, la correa está en continuo funcionamiento. Aunque estés en un atasco o EN un semáforo, el motor sigue en marcha y, por tanto, la correa de distribución está funcionando.

Del igual modo, aunque el fabricante suele indicar el tiempo máximo de vida útil de la correa, lo recomendable es cambiarla cada 5 años o al menos revisarla minuciosamente y sustituirla al menor indicio de grietas, decoloración, desgaste, muescas, etc. La correa puede durar entre 7 y 10 años, pero siempre habrá que revisar su estado, para prevenir averías.

Independientemente de la marca del coche, si se conduce por zonas urbanas con regularidad, como por ejemplo los taxistas que utilizan el coche a diario, o en climas muy fríos (entornos de menos 10ºC), es aconsejable cambiar la correa cada 4 años o en su defecto revisarla a menudo y verificar que no hay deterioros.

Mantenimiento de la correa de distribución 

Hay una serie de elementos y precauciones a tener en cuenta a la hora de hacer un correcto mantenimiento de la correa de distribución:

  • Tensión de la correa: es importante vigilar los tensores y comprobar que la correa está correctamente tensada. Si se escucha un ruido anómalo al acelerar o cuando el coche está al ralentí o en punto muerto, es posible que algún tensor no esté bien. Ante esta situación, lo más recomendable es llevar el coche al taller para que revisen el motor.
  • Bomba de agua: en algunos coches la correa de distribución arrastra también la bomba de agua, que en caso de avería puede provocar la rotura de la correa. De ahí que sea recomendable cambiar la bomba de agua con cada cambio de correa.
  • Fugas de aceite o refrigerante: Aun así si se observan fugas de refrigerante o de aceite, es necesario llevar a revisar el coche para evitar que la correa sea dañada. Cualquier contacto con sustancias nocivas puede deteriorarla. Sin embargo, la aparición de manchas de aceite en la correa de distribución suele ser bastante común.