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Lunas practicables

Las lunas practicables son un tipo de cristales empleados en los vehículos destinados al transporte de carga. Este tipo de lunas pueden ir tanto en las puertas laterales traseras como en las delanteras. En los vehículos de carga, lo habitual es que la apertura de las lunas practicables sea corredera. Esto significa que se mueven gracias a unas guías existentes en el marco de la carrocería.

Las lunas de los coches es uno de esos elementos que ha ido evolucionando con el paso de los años. Estas cumplen funciones tales como aislar a los ocupantes del exterior, permitir la visión del conductor, reducir el paso del aire o el calor al habitáculo, así como evitar la deformación del techo en caso de que el vehículo vuelque.

En un coche hay diferentes tipos de acristalado, sobre todo, en las lunas. Los cristales, según sus características pueden ser de vidrio templado, vidrio laminado, vidrio calefactado, vidrio con control del agua, vidrio con control solar, etc. Todos ellos permiten a los ocupantes del vehículo mantener el contacto visual con el exterior. 

Por otro lado, existen diferentes tipos de lunas, como las lunas calzadas, lunas pegadas, lunas con uniones amovibles, lunas abatibles y lunas practicables. En el caso de las dos últimas se utilizan en las lunas laterales.

Mecanismo de las lunas practicables

Las lunas practicables suelen estar fijadas a las guías de los mecanismos del elevalunas, utilizando diferentes formas, como mordazas, pasadores u otros dispositivos:

  • Con pasadores: la luna dispone de unos orificios en la base o en su lateral en los que se insertan unos pasadores de plástico. La función de esto es evitar que se rompa el cristal en caso de que se fuerce su posición con el elevalunas. Estos son solidarios a una regleta por un engranaje que se sitúa en la base. Dicha regleta se desliza por unas guías verticales. De este modo la luna tiene un movimiento ascendente y descendente. Esta regleta se puede accionar de manera manual o de forma eléctrica.
  • Atornilladas: este sistema facilita el montaje y desmontaje de las lunas practicables al tratarse de tornillos y tuercas. Para garantizar la estanqueidad del vehículo, tan solo hace falta apretar las tuercas para conseguir la presión y el contacto con la goma.

Por lo general, los seguros de los automóviles suelen cubrir la reparación de la luna del coche cuando se producen roturas. Algunas empresas aseguradoras incluyen también como luna a los techos acristalados y lunas panorámicas.

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