Laura / 13 octubre 2020

Inventos clave que cambiaron la historia del coche

Los inventos clave que cambiaron la historia del coche hoy en día forman parte tanto de nuestras vidas cotidianas que nos cuesta pensar que alguna vez no estuvieron presentes en los vehículos. Por supuesto, en la actualidad, la mayoría de conductores quieren conducir coches que cuenten con la última tecnología, como los que puedes encontrar en las mejores ofertas de coches para particulares de Renting

A continuación veremos algunos de esos inventos, que hoy nos permiten disfrutar de la seguridad y la comodidad que nos brindan nuestros coches.

Cinco inventos que revolucionaron la historia del coche

Algunos de los inventos que decidieron el rumbo de la historia del automóvil hoy en día pueden parecernos rudimentarios. Sin embargo, el confort y seguridad de las que hoy disfrutamos al conducir nuestros coches están a nuestra disposición gracias a cada una de las ideas que alguien tuvo alguna vez.

Veamos a continuación cinco inventos clave que cambiaron la historia del coche.

Intermitentes y luz de freno

Florence Lawrence, una reconocida actriz canadiense y apasionada del motor, ingenió en 1914 dos artefactos para hacer más fácil y segura la conducción:

  • El primero consistía en un par de dispositivos colocados a ambos lados del coche que podían elevarse o bajar mediante pulsadores eléctricos: era la primera señal de giro automática. 
  • El otro artilugio inventado por Lawrence fue una señal de STOP ubicada en el guardabarros trasero; cuando se presionaba el pedal del freno dicha señal aparecía.

Desafortunadamente, ninguno de estos inventos fueron patentados, por lo que las empresas automotrices de la época se apropiaron de las ideas de Lawrence y las fueron perfeccionando. 

En 1925 Edgar Waltz patentó unas flechas que se ubicaban en la parte de atrás del coche y se encendían indicando la dirección a tomar; una década más tarde Joseph Bell patentó las luces intermitentes y poco tiempo después Buick las incorporó a sus modelos.

El limpiaparabrisas

Mary Anderson, dueña de un rancho en Alabama, estaba visitando Nueva York en 1902. En una noche lluviosa, observó cómo el conductor del tranvía en el que viajaba tenía que detenerse una y otra vez para limpiar el parabrisas.

Al regresar a casa ideó un dispositivo que se operaba manualmente desde el interior del coche: una palanca que accionaba una cuchilla de hule ubicada en el exterior del parabrisas. Esta recorría el cristal y regresaba a su posición inicial por el efecto de un muelle.

Aunque Anderson patentó su idea, nadie la compró, y no fue sino hasta después de que expiraran los derechos que el limpiaparabrisas se comenzó a instalar en los vehículos de todas las marcas.

Hubieron otros ensayos en las décadas posteriores, pero no resultaban lo suficientemente confiables o prácticos. En 1923 se inventó en Estados Unidos el limpiaparabrisas eléctrico, el cual ofrecía mayor seguridad y practicidad para conducir en condiciones climáticas adversas. La tecnología ha continuado avanzando hasta los dispositivos altamente eficientes que conocemos actualmente.

Los faros eléctricos

Los primeros coches solo disponían de faroles de aceite, queroseno y más tarde de acetileno, que con la poca luz que emanaban, servían más para hacer visibles a los vehículos que para iluminar el camino que se tenía delante.

Particularmente los faroles de acetileno eran muy poco prácticos: había que llenar el depósito, y para encenderlos era necesario abrir primero la válvula que suministraba el combustible, luego las tapas de vidrio de los faros para, finalmente, encender con un fósforo la antorcha que suministraba la iluminación. Este tipo de faroles evolucionó, y en 1908 se incorporaron el reflector y las lentes que hacían que la luz se proyectara hacia adelante, dando una visibilidad de hasta 300 metros.

Los faros eléctricos para vehículos son uno de los inventos clave que cambiaron la historia del coche; los primeros vehículos en contar con este sistema ya circulaban en 1912. Se trataba de unas luces de bombilla que ofrecían una pobre iluminación, pero en su momento fue un gran adelanto.

Los primeros coches en contar con bombillas eléctricas fueron el Cadillac Model 30 y el Rolls-Royce Silver Ghost; a partir de 1920 los faros eléctricos fueron incorporados de forma masiva.

El cinturón de seguridad

Si se piensa en cuál de los inventos que cambiaron la historia del coche han salvado más vidas, sin duda es el cinturón de seguridad. Este dispositivo tal y como hoy lo conocemos fue ideado en 1958 por Nils Bohlin, un ingeniero sueco que prestaba sus servicios para Volvo. El diseño de Bohlin era una simple correa anclada en tres puntos que sujetaba el cuerpo del pasajero al asiento, evitando que saliera eyectado en caso de colisión.

Los orígenes más remotos del cinturón de seguridad se remontan a 1885, cuando estos se instalaban en los coches a caballo para evitar que el conductor cayese de su asiento. Los primeros automóviles contaron con un mecanismo parecido que también fue incorporado a los primeros aviones; no obstante, en el ámbito automovilístico se tenía la creencia errónea de que si un coche necesitaba de sistemas de protección es que no era seguro.

Bohlin y Volvo liberaron la patente del cinturón de tres puntos, y hoy su uso es obligatorio en todo el mundo. Aunque las nuevas tecnologías han hecho algunas adaptaciones, el principio ideado por el ingeniero sueco se mantiene intacto.

ABS

Este sistema de frenado surge en el mundo de la aviación, ante la necesidad de garantizar aterrizajes en los que al frenar no se perdiera el control del avión, especialmente en pistas de poca adherencia.

En el ámbito automotriz, el sistema antibloqueo (del alemán Antiblockiersystem, ABS) evita que los frenos se bloqueen y con ellos las ruedas, para que en caso de una frenada brusca el coche no derrape, lo que podría significar que el conductor perdiese el control. 

El origen de este sistema se remonta a 1936, cuando Bosh intentaba desarrollar una tecnología que evitase el bloqueo de ruedas. El proyecto se abandonó porque no ofreció los resultados esperados. Tres décadas después, gracias a los avances en la electrónica, Bosch en asociación con Teldix desarrolló un dispositivo que sí cumplió las expectativas. En 1978 Mercedes Benz incorpora el sistema a su Mercedes Clase S W116.

La Unión Europea estableció la obligatoriedad de la implementación del ABS en los coches fabricados a partir del 1 de julio de 2004.

El más económico de los coches hoy está equipado con tecnologías que era imposible imaginar en el más costoso de los automóviles de hace diez años. Y es que los inventos clave que cambiaron la historia del automóvil sin duda han hecho más confortable la experiencia de conducir, pero sobre todo le han aportado seguridad y protección.

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