Eva / 15 febrero 2021

Visita Cuenca en coche: la mejor guía

¿Quieres pasar un fin de semana diferente y no sabes dónde ir? Desde Renting Finders tenemos la solución perfecta para ti: descubre Cuenca en coche.

Uno de los mayores atractivos de esta provincia española de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha es la cantidad de lugares para visitar ubicados tanto dentro del casco urbano de la capital como en sus alrededores.

Aquí te proponemos algunos de sus rincones más mágicos. Varios de ellos bien hacen a la ciudad de Cuenca merecedora de contarse entre las 15 ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad.

Las Caras de Buendía

Las Caras de Buendía son 20 esculturas y bajorrelieves de entre 1 y 6 metros de altura, grabadas desde 1992 por Jorge J. Maldonado y Eulogio Reguillo. Se encuentran a lo largo de una ruta en un paraje natural lleno de pinares.

Desde la ciudad de Cuenca, puedes salir por la N-400 en dirección a Tarancón y tomar la C-202 hacia el pueblo de Buendía.

Desde Madrid, toma la A-2. Después de la ciudad de Guadalajara, conduce por la  N-320 hasta Sacedón y de allí la CM-2000 hasta Buendía.

Al llegar encontrarás una zona para aparcar frente al comienzo de la ruta; desde aquí, el paseo es a pie. Podrás ver en tu caminata desde una Cruz Templaria, vírgenes y una espiral de brujo hasta a Beethoven y una calavera. ¡Cada uno de los tallados son enormes!

Además, a lo largo del paseo podrás ver el paisaje desde el mirador del embalse de Buendía, y seguramente descubrirás algunas imágenes escondidas entre los pinares. Después de recorrer la ruta, no olvides tomar tiempo para probar la gastronomía propia del lugar.

Lagunas Cañada de Hoyos, 7 lagunas de 7 colores

El Monumento Natural Lagunas de Cañada de Hoyos está conformado por un conjunto de 7 lagunas y 4 torcas de diferentes tamaños. Verás que tienen distintos colores, debido al grado de salinidad y a las bacterias y microorganismos que se encuentran en cada una de estas masas de agua.

Para llegar a Lagunas Cañada de Hoyos desde la ciudad de Cuenca, sigue la N-420 durante 40 kilómetros; es un recorrido de unos 38 minutos desde la ciudad de Cuenca. Al llegar puedes dejar el coche en el aparcamiento que está justo al lado de las primeras lagunas. Allí empieza tu paseo a pie.

Es una ruta muy fácil, puedes hacerla en cualquier época del año o durante las vacaciones con tus hijos o mascotas. Se tarda poco más de una hora para recorrer todas las lagunas; ahora bien, si quieres bajar hasta la laguna principal tardarás una media hora.

Si te decides por admirar cada laguna, encontrarás pequeños caminos de madera que salen desde la valla para poder rodearlas. Pero además, verás acantilados, vegetación, los increíbles reflejos de las calmadas aguas y sus colores turquesa, verde, azul y hasta rosa.

Rascacielos de San Martín

Los Rascacielos de San Martín están ubicados en el Barrio de San Martín, en la calle Alfonso VIII de la ciudad de Cuenca. Son edificios centenarios de más de 10 pisos, aunque si te ubicas en una de sus vertientes parecen mucho más bajos.

Esta peculiaridad es, justamente, lo que los hace tan interesantes: su altura varía dependiendo de la calle en la que te encuentres. Verás, además, cómo sus diversos colores llamarán tu atención desde que llegues al lugar.

Hoy en día están destinados a viviendas, alojamientos o lugares turísticos. Por supuesto, sus alrededores no se quedan atrás en belleza y originalidad.

Para llegar puedes tomar la avenida San Ignacio de Loyola durante 5 minutos, y dejar el coche en un parking que hay apenas a 200 metros de los Rascacielos. Como se encuentran en pleno Casco Histórico de la ciudad, puedes fácilmente elegir otra ruta después de recorrer las calles de estos emblemáticos edificios.

Al recorrer el Barrio de San Martín verás sus calles y callejuelas medievales, los restos del ábside de una catedral románica, jardines con fuentes, la Plaza Mayor, sus casas antiguas y los gatos que se pasean por ahí. Desde el barrio alcanzarás a ver el Puente de San Pablo y parte de las Casas Colgadas.

Hacia el otro lado, se encuentra la hoz del río Huécar, hasta donde puedes ir conduciendo. Baja por el Camino de Los Jerónimos, que recorre toda la Hoz, y ve parando en cada uno de los miradores que encontrarás.

Las Casas Colgadas

Las Casas Colgadas son un símbolo de Cuenca. Se trata de edificios que poseen ya sea una parte de su edificación o sus grandes balcones en voladizo sobre la hoz del río Huécar. Fueron construidos entre los siglos XIII y XV.

Ya en la ciudad de Cuenca, puedes tomar el Paseo del Huécar durante 5 minutos, ya que solo deberás recorrer 1,6 kilómetros. Y para empezar el paseo, puedes dejar el coche en un parking en el Paseo del Huécar, y subir caminando un breve trecho por la Calle Canónigos.

Hoy en día solo son visitables tres de estas casas colgadas: el edificio La Sirena y las Casas de Los Reyes. En la primera puedes degustar los platos típicos de la ciudad; en las otras dos funciona el Museo de Arte Abstracto Español.

Dentro del Museo se encuentran pinturas del artista Fernando Zóbel. Y al terminar tu recorrido por este espacio privilegiado puedes decidir visitar los alrededores: la Plaza Mayor, la catedral gótica de Santa María y la de San Julián, del siglo XIII.

Y por supuesto, debes visitar algunos de los restaurantes más cercanos a las Casas Colgadas. Prueba las tapas, el morteruelo, los zarajos, las migas con huevo, el gazpacho pastor y el ajo arriero.

Túneles Calle Alfonso VIII

Se tiene la creencia de que estos túneles de 90 metros de largo se utilizaron como almacenes subterráneos y como refugios en la Guerra Civil, pero hoy en día son visitables.

Es muy fácil llegar: toma la avenida San Ignacio de Loyola durante 6 minutos, solo son 2 kilómetros. Deja el coche en un parking y disponte a recorrer un espacio singular.

Dentro de los túneles se encuentra un camino de madera y luces que hacen el recorrido aún más atractivo; como el camino se encuentra justo debajo del Casco Antiguo de Cuenca, puedes visitar los alrededores al salir a la superficie.

Mirador del Ventano del Diablo

El Mirador del Ventano del Diablo es un mirador natural en forma de cueva en la orilla del Río Júcar. Desde allí puedes apreciar las increíbles vistas de la caída hasta el río y el barranco del Júcar.

Existe una leyenda que relata que en ese lugar el diablo hacía sesiones de brujería y empujaba al abismo a quien se asomara hacia el vacío.

A lo largo de los siglos, la erosión ha moldeado la roca hasta conseguir la forma que tiene actualmente.

Para poder llegar, al salir de la ciudad de Cuenca toma la CM-2110 y la CM-2105 durante 21 minutos por 25 kilómetros. Existe un aparcadero que da directamente al mirador; por lo tanto, no tendrás que dejar el coche lejos ni tendrás que caminar grandes distancias.

Si te decides por conocer estos rincones mágicos de Cuenca en coche, sin duda atesorarás las magníficas experiencias que esta provincia regala a quienes la recorren, y querrás repetir. En este artículo apenas te invitamos a recorrer unos cuantos destinos, pero quedan muchos por descubrir. En una próxima entrega te mostraremos otros lugares de Cuenca que valen la pena visitar.

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