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Aceite de motor

El aceite de motor es un lubricante cuya función es proteger a éste de aquellos agentes que tienden a deteriorarlo. Las piezas que configuran el mecanismo del motor requieren lubricación para reducir su desgaste.

El aceite de motor cumple las siguientes funciones:

  • Reduce la fricción entre las piezas, al crear una película que aísla las superficies.
  • Limpia las piezas, al transportar los microscópicos desechos metálicos hasta los filtros de aceite.
  • Evita la oxidación de las piezas metálicas sometidas a altas temperaturas, al cubrir su superficie e impedir el contacto con el oxígeno.
  • Disminuye la temperatura de las piezas metálicas de alto desempeño, y ello por su excelente capacidad de conductividad de calor.
  • Refrigera, al absorber el calor producido por esas piezas para transportarlo a otro lugar, al aire o a un dispositivo.

Tipos de aceites de motor

Los primeros aceites utilizados fueron los de origen animal y vegetal, luego se empezaron a usar los compuestos químicos derivados del petróleo, hasta que hoy en día predominan los lubricantes sintéticos, ya que tienen prestaciones superiores.

Podemos diferenciar tres tipos de aceites de motor:

  • Minerales: con los aceites que procede directamente del petróleo sometido a un proceso de refinado para adecuarlo a la mecánica de tu coche. Este tipo de aceite de motor suelen llevarlos los vehículos matriculados antes de 1995 ya que los motores de aquel entonces no estaban preparados para otros tipos de aceite. Su precio suele ser más bajo, pero su duración es más limitada.
  • Sintéticos: son los aceites más avanzados y están basados en los aceites minerales pero con tratamientos de laboratorio. Son los aceites más caros, pero de mayor calidad y vida útil, capaces de enfrentarse a los cambios de temperatura de que producen en los motores modernos.
  • Semisintéticos: estos aceites son una mezcla entre el aceite mineral y el aceite sintético. Ofrecen una buena relación precio, fiabilidad, vida últil.

Los aceites multigrado o con índices de alta viscosidad mantienen mejor su densidad a temperaturas elevadas y, por tanto, su vida útil es mayor.

Viscosidad del aceite de motor

En la etiqueta del bidón de aceite figura su viscosidad. La norma ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automoción) distingue los aceites con tres letras diferentes:

  • A para motor de gasolina.
  • B para motor de diésel.
  • E para motores diésel de vehículos de carga y vehículos especiales.

El número que acompaña a esta letra indica en estricto orden:

  • 2 es la gama inferior.
  • 1 es la gama intermedia
  • 3 es la gama alta.
  • 4 es el aceite de larga duración (long life).

¿Cómo verificar el nivel del aceite de motor?

Conviene revisar periódicamente el nivel de aceite del motor para prolongar su vida útil, esto debe realizarse con el motor frío y el coche aparcado en suelo llano. Lo primero es identificar la varilla de medición del aceite, que generalmente se encuentra sobre el bloque del motor. Antes de introducir la varilla en el depósito, es recomendable eliminar el exceso de aceite con un trapo

Una vez introducida la varilla en el depósito del aceite debe ser retirada para ver la marca del nivel de aceite. Si la marca se ubica entre el mínimo y el máximo podemos deducir que está en el nivel adecuado, pero si la marca no llega al mínimo requerido, entonces hay que añadir lubricante, siempre evitando llenar el depósito a tope.

Por esta razón, es conveniente llevar siempre un bidón de aceite en el maletero del coche para rellenarlo cuando sea necesario.

Aceite y mantenimiento del motor

El aceite de motor se deteriora con el tiempo debido a las múltiples funciones que cumple. Las impurezas derivadas del trabajo del motor y las temperaturas extremas afectan a su viscosidad, por ello debe hacerse el cambio del aceite de acuerdo a las recomendaciones del fabricante.

Por otra parte, el cambio de aceite de motor debe complementarse con un correcto mantenimiento del filtro del aceite. Este componente filtra el lubricante, eliminando las partículas metálicas y las impurezas procedentes del mecanismo del motor. Normalmente, el cambio del filtro se realiza cada 10.000 o 15.000 kilómetros, dependiendo del tipo de aceite que se utilice.