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Radar

El término radar procede del inglésradio detecting and ranging”, traducido como “detección y localización por radio”. Este sistema de radio permite detectar la velocidad a la que circula un vehículo mediante ondas electromagnéticas.

Los radares de las carreteras sacan provecho de un fenómeno que ocurre en el momento de emitir una onda de radio. Estas ondas al hacer contacto con un objeto, envían una señal de retorno debido al movimiento en relación con el radar, lo que permite evaluar su velocidad y otras características.

Se implantó como una medida para evitar que los vehículos superen los límites de velocidad y atajar los accidentes de tráfico. En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) es la encargada de colocar los radares en cada una de las provincias. Todos los conductores saben que si un radar toma una foto de su vehículo, recibirán una sanción por una cuantía económica e incluso pueden perder puntos del carnet de conducir. 

Tipos de radar

Podríamos clasificar los radares según el uso. Pero, gracias a las ondas electromagnéticas y a los avances que se van dando en el ámbito de la electrónica, podemos encontrar diversas clases de radar en las carreteras:

  • Radares fijos: suelen estar situados a los márgenes de las carreteras dentro de una cabina. En las carreteras se nos suele avisar con una señal azul en el que se indica “Por su seguridad. Control de velocidad”. La señalización de este tipo de radares con esta información es obligatoria. El objetivo de esto es fundamental bajar el número de accidentes de tráfico.
  • Radares móviles: son radares que están instalados en coches. Normalmente, suelen estar camuflados. Funcionan con el vehículo parado y en movimiento.
  • Radares de tramo: es mucho más fiable que los radares fijos. Este sistema calcula la velocidad media que un vehículo ha llevado de un punto a otro. Por lo que durante ese recorrido se ha de mantener una velocidad igual o inferior a la establecida. Esta clase de radar no solo controla los excesos de velocidad, sino también sanciona a aquellos que circulen por debajo de la mitad de la velocidad establecida.
  • Radares foto-rojo: estos radares toman una foto de aquellos que se saltan los semáforos en rojo. Se suelen instalar a 25 metros de la línea de detención. Gracias a una cámara de infrarrojos, el sistema se activa cuando se enciende el foco rojo del semáforo. Es obligatorio que haya una señal  indicando su presencia.
  • Radares helicóptero pegasus: Facilita la observación del comportamiento de los conductores, así como identificar posibles conductas de riesgo. Lleva dos cámaras, la primera capta la velocidad y posibilita el seguimiento de un vehículo y la segunda capta la matrícula del vehículo, mediante un teleobjetivo. Es habitual verlos sobrevolando las carreteras en operación salida de vacaciones o puentes, es decir, en situaciones con alto volumen de tráfico.